miércoles, 8 de junio de 2011

Atalaya del 15 de enero de 1970, págs. 37-44

Derramamiento de abundantes bendiciones en las Asambleas Internacionales “Paz en la Tierra”
DESPUÉS de la magnífica dedicación del glorioso templo de Jehová en 1027 a. de la E.C., los israelitas regresaron a sus hogares, ‘gozosos y sintiéndose bien en el corazón por la bondad que Jehová había ejecutado’ para con ellos. ¡Qué bien describen esas palabras cómo se sintieron los testigos de Jehová en el verano de 1969 al regresar a casa de sus Asambleas Internacionales “Paz en la Tierra”! (2 Cró. 7:10) Centenares de miles de ellos, de más de cien países, se habían reunido para asambleas cristianas de una semana de duración en ocho ciudades claves de la América del Norte, y los recuerdos de lo que había acontecido eran alentadores para su corazón.
“¡Esta asamblea señala un punto de importancia trascendental en la historia de los testigos de Jehová!” declaró un asambleísta. “¡Fue sobresaliente por el modo en que edificó un muro defensivo contra la incursión de la inmoralidad, que va empeorando por todo el mundo!” dijo otro. “¡Sobrepujó grandemente lo que se esperaba!” “Jehová de veras ha abierto las ventanas del cielo y ha derramado una bendición rebosante,” dijeron otros.
Sin embargo, dichas bendiciones no terminaron al finalizar esas asambleas norteamericanas. Dos días después que concluyó la asamblea de Chicago, otra asamblea “Paz en la Tierra” principió en Londres, Inglaterra, y ésta sería seguida de asambleas en Dinamarca, Francia, Alemania, Italia y países alrededor del Pacífico.
SE PRESENTAN SEIS NUEVAS PUBLICACIONES
Entre las abundantes bendiciones recibidas en las asambleas que se celebraron en los Estados Unidos y el Canadá se destacaron seis nuevas publicaciones impresas en inglés que se pusieron en circulación. Ante todo, se presentó el libro bellamente encuadernado de tamaño de bolsillo, de 192 páginas, Is the Bible Really the Word of God? (¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios?) De manera experta presenta prueba de que la Biblia de veras es la Palabra de Dios. Esto es algo que todos los testigos de Jehová creen firmemente, y se deleitaron al obtener este nuevo libro que podrán usar para ayudar a otros a tener igual fe.
Entonces se presentó un folleto de 32 páginas en inglés que dio un informe sobre cada porción del programa de la asamblea durante los primeros dos días.
Al día siguiente se presentó Aid to Bible Understanding (Ayuda para entender la Biblia). Este libro de 544 páginas grandes, abarca temas bíblicos desde “Aarón” hasta “Éxodo” de una manera que es leal a la inspiración divina de la Biblia. ¡Qué ayuda será para la investigación bíblica!
Hacia el fin de la semana de asamblea, el anuncio de la publicación The Kingdom Interlinear Translation of the Greek Scriptures (La Traducción Interlineal del Reino de las Escrituras Griegas) llegó como una sorpresa sumamente agradable a los delegados. Este libro hace posible que los cristianos determinen la exactitud de cualquier traducción de las Escrituras Griegas y obtengan el verdadero sentido del texto griego, aunque no estén familiarizados con el griego. ¿Cómo? Pues, en su columna izquierda muestra el texto bíblico griego mismo, y luego bajo cada palabra griega el equivalente básico en inglés. En la columna derecha aparece una revisión de la Traducción del Nuevo Mundo.
Otra cosa que también deleitó grandemente a todos los asambleístas fue el nuevo libro de estudio “Then Is Finished the Mystery of God” (“Entonces el misterio de Dios queda terminado”). Bellamente empastado en rojo bermellón, de 384 páginas, explica los primeros trece capítulos de Revelación. Entre los muchos temas que abarca están la visión de Dios que tuvo el apóstol Juan, el toque de las siete trompetas y el nacimiento del reino mesiánico de Dios. Un lector, describiéndolo, dijo: “¡Muy emocionante! ¡Avanza aprisa; es claro y va al grano!”
El día final, después del discurso público, “La paz de mil años que se aproxima,” se presentó la última publicación en inglés de la asamblea, un folleto grande que contiene el discurso público completo, la Declaración adoptada el día anterior y resúmenes de las porciones restantes del programa de la asamblea.
En Nueva York la asamblea incluyó sesiones en diecisiete idiomas para comodidad de los delegados de muchas partes del globo terráqueo, y en varias otras ciudades se hicieron arreglos para tener programas tanto en español como en inglés. Relativo a las asambleas en español, se presentaron un nuevo cancionero, la publicación ¿Es la Biblia realmente la Palabra de Dios? y el folleto La paz de mil años que se aproxima. En Nueva York antes de comenzar la asamblea en el Estadio Yanqui también se presentaron cancioneros en alemán, danés, holandés, italiano y sueco, y durante la semana de la asamblea se presentó un cancionero en francés.
¡Qué gran bendición es tener todas estas nuevas publicaciones para edificar nuestra fe y para equiparnos a fin de predicar la Palabra de Dios a otros!
MUCHA INSTRUCCIÓN PRÁCTICA
El programa mismo, desde el principio hasta el fin, estuvo lleno de bendiciones de Jehová. Muchos de los discursos se recibieron con interés avivado debido a las demostraciones que se usaron para ilustrar y recalcar los puntos presentados. Se dio instrucción excelente y práctica a los cristianos en cuanto a su comportamiento y vida de familia. Se consideraron extensamente también la adoración cristiana apropiada y cómo los cristianos pueden mejorar su ministerio.
Casi diariamente parte de este consejo se presentó en forma de dramas, tanto de tiempos bíblicos como modernos. Estos hicieron vivir la Biblia y mostraron cómo sus lecciones aplican a nuestro día. Una señora de Búfalo, que disfrutó de los dramas desde el propio porche del frente de su casa, dijo: “Siempre había oído la historia acerca de Jonás . . . pero ésta es la primera vez que la historia bíblica ha significado algo para mí.”
CONSEJO SOBRE ADORACIÓN CRISTIANA
Para que disfrutaran a grado cabal de las abundantes bendiciones del programa de la asamblea, los discursos de apertura exhortaron a todos a hacer el mejor uso posible de su tiempo prestando atención cuidadosa. También se dio énfasis a la necesidad de presentarse ante Jehová con la actitud mental correcta, con acción de gracias. El orador invitó a todos a leer en voz alta los primeros versículos del Salmo 95, y al concluir expresó el agradecimiento de ellos al decir: ¡“Te damos gracias, Jehová, con todo nuestro corazón”!
El consejo sobre la adoración cristiana incluyó muchas de las razones por las cuales los cristianos deben asistir con regularidad a las reuniones. Se dio énfasis también a la necesidad de prepararse plenamente para las reuniones de congregación y participar en ellas de todo corazón.
El oír acerca del papel que desempeña la música en la adoración cristiana también fue una gran bendición. Como mostró el programa, la música descuella de modo prominente en la Biblia; el pueblo de Dios de la antigüedad sobresalía en la música. La música realmente es un don y el mejor modo de usarla es alabando a Jehová. Queremos cantar desde el corazón y prestar atención cuidadosa a las palabras, porque Jehová escucha nuestro canto así como escucha nuestras oraciones.
Todos los asambleístas también disfrutaron en gran manera del consejo excelente que se dio sobre el orar. Los cristianos jamás deben estar demasiado ocupados para orar. El que aconteciera eso sería desatender, sí, ofender a Dios. Los cristianos deben ‘dar gracias con relación a todo.’ Esto incluye las cosas pequeñas, se les exhortó. (1 Tes. 5:17, 18) El hacer esto nos ayudará a comprender con aprecio cuántas bendiciones verdaderamente tenemos. En conclusión el orador que hablaba en el Estadio Yanqui instó: “Esté demasiado ocupado para la inmoralidad. Esté demasiado ocupado para el mundo. Esté demasiado ocupado para Satanás el Diablo. Pero jamás, nunca jamás, esté demasiado ocupado para orar a Jehová Dios.”
LA BENDICIÓN DE UNA ORGANIZACIÓN PACÍFICA
No hay duda de que la paz es una bendición, y el consejo que se dio en estas asambleas de mostrar respeto a toda autoridad debidamente constituida fue especialmente conducente a la paz. “Satanás es la verdadera causa de la falta de respeto a la autoridad hoy. ¿Queremos nosotros pensar de ese modo?” se les preguntó a los asambleístas. ¡Ciertamente que no! En el arreglo de Dios todos estamos en sujeción salvo Jehová mismo. (1 Cor. 11:3) Este es un arreglo provechoso. Recalcó este punto el drama bíblico “Muestre respeto a los nombramientos de Jehová,” basado en los relatos bíblicos de David y el rey Saúl, Nabal y Abigaíl. El mostrar respeto a toda autoridad apropiada ha traído paz, felicidad y prosperidad al pueblo de Dios.
Igualmente conducente a la paz fue el consejo que se dio a los que están en autoridad en la organización cristiana. A los representantes viajantes de la Sociedad Watch Tower se les aconsejó en particular que mostraran consideración, bondad y empatía al tratar con los siervos nombrados de las congregaciones; a los siervos de congregación se les aconsejó que no se apoyaran en su propio entendimiento, sino que se aseguraran de todas las cosas dirigiéndose a la Palabra de Dios. Y a los siervos ministeriales se les aconsejó que trabajaran armoniosamente como equipo, que sirvieran como complementos de sus superintendentes y tomaran la delantera en el ministerio, a todo tiempo manteniendo un nivel elevado de espiritualidad.
LA LUZ BRILLANTE SE HACE MÁS CLARA
En las abundantes bendiciones derramadas en estas asambleas estuvo incluido el brillo de más luz sobre la Palabra de Dios. (Pro. 4:18) El discurso clave “Familiarícese con Dios y conserve la paz,” dio a todos los oyentes atentos mejor aprecio de la majestad imponente de Jehová según se discierne de las visiones que tuvieron de Jehová Moisés, Isaías, Ezequiel y otros.
Igualmente esclarecedor fue el discurso “Con todo lo que adquieres, adquiere entendimiento.” Mostró que para adquirir entendimiento es preciso que tengamos la actitud correcta, ciertamente no la de un mulo. (Sal. 32:8, 9) El conocimiento es fundamental y significa, simplemente, familiarizarse con los hechos, pero la sabiduría nos hace poner a trabajar el conocimiento de manera que produzca buenos resultados. El entendimiento suministra perspicacia, considera los porqués y las razones. Hacia el principio de esta conferencia el orador anunció la nueva publicación Aid to Bible Understanding.
El discurso “Paz con Dios en medio de la ‘tribulación grande’” esclareció profecías bíblicas y resultó en muchas conversaciones entre los asambleístas. Mostró cuán completa fue la aplicación en miniatura que Mateo 24:3-22 tuvo en tiempos apostólicos. Se dieron razones que muestran por qué la “tribulación grande” que ahora se acerca principia primero con la destrucción de Babilonia la Grande y termina con el Armagedón. Será ‘acortada,’ mostró el orador, en el sentido de que sucederá en un período de tiempo comparativamente corto.
Entendimiento más claro de verdades y principios bíblicos se suministró con la conferencia “La escritura de palabras correctas de verdad.” Apropiadamente, fue a la mitad de esta conferencia que se presentó la Kingdom Interlinear Translation, que da énfasis al significado de las palabras del texto bíblico.
El discurso “Ayes finales para los enemigos de la paz con Dios” fue sustancioso, basado en Revelación, capítulos 8 al 11. Consideró el significado del toque de cada una de las siete trompetas simbólicas mencionadas allí. Entre otras cosas mostró que los 200 millones de caballos simbólicos que se mencionan en Revelación 9:16 se refieren a la literatura impresa que se usa para derramar plagas figuradas sobre la cristiandad y los elementos radicales del mundo. Esto sirve para plagarlos al hablarles de la destrucción ardiente que ciertamente les sobrevendrá.
Al concluir esta conferencia vino uno de los puntos sobresalientes de toda la asamblea cuando se leyó a todos los presentes una Declaración poderosa que fue adoptada por ellos. “Paz con el Creador del cielo y la Tierra, por medio del reino de su Mesías por largo tiempo prometido... esto es lo que sostenemos que es la clave para una paz duradera para todo el mundo de la humanidad,” se declaró. “Cuando mantenemos nuestra paz con Dios, nunca podemos estar en guerra con nuestro prójimo que es criatura de Dios.” En esta Declaración los testigos de Jehová aclararon que no tienen conexión de ninguna clase con las religiones de la cristiandad, las cuales repetidas veces han fomentado la guerra, y que los juicios de Dios se expresan contra la cristiandad y pronto serán ejecutados en ella. Además, los Testigos proclamaron su neutralidad total en cuanto a todas las controversias políticas y dieron a saber que cifran su confianza enteramente en el reino de Dios, al cual fielmente apoyan en lealtad incondicional, y que jamás desistirán de predicarlo para dar un testimonio a todas las naciones hasta que venga el fin de ellas.
MEJORANDO UNO SU MINISTERIO CRISTIANO
Todos los cristianos verdaderos se interesan mucho en efectuar su ministerio de la mejor manera posible. Por lo tanto fue otra gran bendición para ellos el recibir mucho consejo excelente sobre cómo mejorar su ministerio. Para los que estaban por llegar a ser ministros ordenados de Jehová Dios hubo el discurso sobre el bautismo. ¡Qué emocionante fue ver a 12.894 personas ponerse de pie y presentarse para inmersión en agua en estas asambleas de la América del Norte! A los candidatos para el bautismo se les dijo que era un tiempo feliz en el cual vivir a pesar de las condiciones mundiales que empeoran. ¿Por qué? Porque todavía no es demasiado tarde para obtener la buena voluntad de Dios y la resultante vida eterna por medio de llegar a ser un siervo de toda alma para Jehová Dios.—Pro. 8:35.
El hacer la voluntad de Dios, se les dijo a los asambleístas, incluye ‘el servir de manera excelente.’ Lo principal es tener el motivo correcto, tenerle gratitud amorosa a Jehová y amor a nuestro prójimo. Importantes también son la conducta correcta, el no atraer la atención por indumentaria exagerada o falta de modestia, y el usar equipo nítido y formal. ‘¿Le parece al amo de casa deseable la Biblia de usted o es una deshonra para el ministerio?’ preguntó el orador. Los instó a ser representantes excelentes de Jehová Dios.
También se estimuló mucho a emprender el ministerio de precursor de tiempo cabal. Padres de familias están sirviendo de precursores y también algunas personas que tienen hasta ochenta y dos años de edad. A los estudiantes de secundaria se les aconsejó que aprendieran un oficio o arte práctico, como estenografía, pintura o carpintería, para que puedan sostenerse como precursores. Como lo expresó un precursor joven: “El precursorado hace posible que uno trabaje en algo que puede hacer de todo corazón.” A todos los que podían ser precursores pero que no lo eran se les aconsejó considerar estas palabras de Jesús: “Dejen de acumular para ustedes tesoros sobre la tierra . . . Sigan, pues, buscando primero el reino.”—Mat. 6:19, 33.
A los que están en el ministerio de tiempo cabal se les animó a perseverar en él. Pero, ¿qué hay del trabajo seglar para sostenerse uno? Como lo expresó un orador en Atlanta: “No sea demasiado exigente en cuanto a la clase de trabajo seglar que usted acepte. Pablo no consideró el coser tiendas trabajo indigno de él a pesar de sus habilidades jurídicas.”
Y a los que no pueden ingresar en el ministerio de precursor de tiempo cabal se les instó a ensanchar sus privilegios de servicio. ¿Cómo? Sirviendo donde hay mayor necesidad de publicadores; siendo precursores de vacaciones; dedicando un día completo al servicio del campo por lo menos una vez al mes; usando bien las horas de la noche. Exhortó un orador: “No ponga las comodidades modernas y el bienestar personal adelante de predicar el reino de Dios. No necesitamos todos esos aparatos modernos para servir a Jehová, ¿no es verdad? Vuelva a analizar su horario . . . Si usted tiene 3.000 dólares en el banco y tiene como mira tener 6.000, quizás lo logre. Pero al hacerlo es posible que afloje su agarro firme de la vida eterna.”
También se grabó profundamente en todos los ministros el hecho de que “todavía hay trabajo que hacer,” y que el tiempo en el cual hacerlo queda reducido. Por lo tanto, todos deben querer aprovecharse plenamente del tiempo que queda, y trabajar duro, también hábilmente, como resultado de haber asistido a esta asamblea.
EL RASGO SOBRESALIENTE DE LA ASAMBLEA
El rasgo sobresaliente de las Asambleas Internacionales “Paz en la Tierra” fue el discurso público, “La paz de mil años que se aproxima.” No solo los testigos de Jehová, sino decenas de miles del público afluyeron a los sitios de asamblea para oír este discurso importante. Un total de 492.310 personas en las ocho ciudades de asamblea atestaron todo espacio disponible, y la mayor parte de estos concurrentes estuvieron presentes mucho antes de la hora señalada. Oyeron una presentación vigorosa de la esperanza bíblica de paz para la Tierra. Lo mucho que la apreció el auditorio se patentizó por el hecho de que interrumpió vez tras vez para aplaudir. Después de describir las amenazas presentes a la paz mundial, el orador hizo notar que a pesar de estas amenazas la paz mundial es segura porque Dios, que no puede mentir, la ha prometido. No vendrá mediante agencias humanas, sino por medio del prometido Príncipe de Paz de Dios.—Isa. 9:6, 7.
El que esta paz se ha acercado lo indican no solo las condiciones mundiales, que cumplen profecías bíblicas, sino también el hecho de que pronto terminarán seis mil años de la historia de la humanidad. Se indicó que, en el Israel de la antigüedad, se disfrutaba de un día sabático o día de descanso después de seis días de trabajo arduo; también que el reinado de mil años de Cristo simplemente es un día desde el punto de vista de Dios. “Para que el Señor Jesucristo fuera ‘Señor del sábado,’” declaró el orador, “su reinado de mil años tendría que ser el séptimo en una serie de períodos de mil años o milenios.” (Mat. 12:8, Mod) ¡Ese tiempo se ha acercado!
En conclusión dijo a sus oyentes: “Los testigos cristianos de Jehová están preparándose gozosamente para la paz de mil años que se aproxima. A todos los que anhelan disfrutar de esa predicha ‘paz en la tierra para los hombres a quienes [Dios] favorece’ se les invita cordialmente a unirse a ellos en preparación para ese bendito milenio de paz.”
“CONTINÚEN VIVIENDO PACÍFICAMENTE”
Este fue el tema de las declaraciones finales, tomado de 2 Corintios 13:11. “Esta asamblea nos ha hecho pensar en muchos temas; debe producir un efecto pacífico en nosotros. Jehová, el Dios de amor y paz, ciertamente está en medio de nosotros. Como resultado de esta asamblea todos podemos efectuar un poco de ‘reajuste’ en nuestra vida,” dijo N. H. Knorr, presidente de la Sociedad Watch Tower.
Entonces, después de repasar los puntos sobresalientes de la asamblea, habló del gran progreso que se está efectuando. El número de publicadores del Reino llegó a 1.322.001 en abril, incluso 132.121 en el servicio de tiempo cabal; se estaban conduciendo 1.218.315 estudios bíblicos de casa; 2.714.810 personas asistieron al Memorial. Informó sobre las inmensas cantidades de literatura bíblica que se están produciendo y distribuyendo, y sobre nuevas oficinas y hogares de sucursal construidos el año pasado y en planes de ser construidos este año.
“¡Qué oportunidad tenemos todos de mostrar nuestro amor sincero! Tenemos trabajo que hacer; emprendámoslo juntos a medida que declaremos francamente el reino de Dios por medio de Jesucristo y vivamos juntos en paz,” instó.
“PERSONAS DE AFUERA” TAMBIÉN OBTIENEN BENDICIONES
Muchas “personas de afuera” tuvieron la oportunidad de disfrutar de las bendiciones de la asamblea en virtud del hecho de que los delegados a estas asambleas “Paz en la Tierra” se esmeraron en comportarse en armonía con los principios bíblicos. En algunos lugares la prensa notó esto. (1 Tim. 3:7) En consecuencia, el Rockland County Journal-News del 12 de julio de 1969 declaró: “En un tiempo en que se practican abiertamente la violencia y el desorden civil, . . . el tema de la asamblea ‘Paz en la Tierra’ ayudará a que se grabe en la mente de la gente el hecho de que el cristianismo verdadero sí existe y que personas de todas las naciones, colores . . . pueden vivir y trabajar pacíficamente con un objetivo común.”
Y en el Constitution de Atlanta, Georgia, del 14 de julio de 1969, un funcionario de la asociación de hoteles y moteles de la ciudad dijo, según se le citó: “Nuestra asociación dijo que éste es el mejor grupo de personas que jamás hemos tenido en la ciudad porque están libres de problemas. Estas personas se portan bien, están satisfechas, son agradables y felices.” Y un funcionario de transporte de Atlanta declaró: “En los 25 años que he pasado en este negocio, jamás he tenido algo semejante a este grupo de personas con las cuales trabajar . . . pacientes y corteses, y siempre sonríen.”
Algunos de los estadios fueron atestados más allá de su capacidad, pero los delegados se sintieron agradecidos de estar presentes. Vinieron de 114 diferentes países, más de 6.000 de solo Europa, y miles más de la América Central y la América del Sur, de África y de Asia. ¡Estas asambleas de veras fueron un ejemplo vivo de la paz de la cual hombres de todas las naciones pueden gozar aquí mismo en la Tierra cuando se acercan a Jehová Dios!
[Ilustración de la página 37]
Delegados de la India examinan una nueva publicación con el hermano Knorr en la asamblea de Búfalo
[Ilustración de la página 38]
F. W. Franz habla a 56.703 en el Estadio de Atlanta acerca de “La paz que se aproxima”
[Ilustración de la página 39]
En la América del Norte 492.310 oyeron la conferencia “La paz de mil años que se aproxima”; se muestra aquí la muchedumbre en el Estadio Yanqui
[Ilustración de la página 40]
Los dramas bíblicos fueron prominentes en el programa; éste representa la parábola de Jesús sobre el hijo pródigo
[Ilustración de la página 41]
A pesar de la lluvia, los asambleístas se quedaron para oír el programa
[Ilustración de la página 43]
12.894 fueron bautizados en las asambleas de la América del Norte
[Ilustraciones de la página 42]
N. H. Knorr exhibe el libro recién presentado “Then Is Finished the Mystery of God”
F. W. Franz presenta “The Kingdom Interlinear Translation” en Nueva York

Atalaya del 15 de enero de 1970, págs. 35-36

La belleza de la compasión
ENTRE las cosas que contribuyen al gozo de vivir está la belleza. Y hay diversas clases de belleza. Hay belleza que atrae a los sentidos, como las vistas y sonidos hermosos. También hay belleza que atrae al intelecto, como la literatura hermosa. Pero entre las cosas más bellas de la vida están las personas que poseen belleza moral.
¿Belleza moral? Sí, la belleza que hace llamamiento a lo mejor que hay en nosotros, a nuestra conciencia, a nuestros ideales. Las acciones altruistas, abnegadas, verdaderamente son bellas. Y en particular es bello el mostrar compasión.
¿Qué es esta bella cualidad de la compasión? Según el Diccionario de la lengua española, compasión es “sentimiento de ternura y lástima que se tiene del trabajo, desgracia o mal que padece alguno.” En otras palabras, la compasión mueve a acudir al socorro de los que necesitan ayuda, ya sea física o espiritual, o de los que desean perdón.
¡Cuán alejadas están hoy algunas personas de mostrar compasión! Por ejemplo, el Times de Nueva York del 18 de marzo de 1969 informó en su primera plana: “Joven atado, quemado hasta morir: 19 aprehendidos.” Este fue el modo en que una pandilla de motociclistas se vengó en el líder de una pandilla rival. El mismo diario, el 2 de abril, relató que un hombre colgó de una cuerda, en un baño, a una nenita de dieciocho meses, hija de la mujer con quien vivía, y la azotó con un cinturón de hebilla. Cortada la cuerda, la niña cayó al suelo, donde se le dejó yacer con un brazo roto durante dos días. La gente que está muy alejada de la compasión también está muy alejada de Dios. ¿Por qué?
Porque la compasión es una de las cualidades de Dios, como lo muestra repetidas veces la Biblia. Fue “en la compasión de Jehová” que los mensajeros angelicales apresuraron a Lot y a su familia a salir de las ciudades de Sodoma y Gomorra, que estaban destinadas a la destrucción. (Gén. 19:16, 17) A través de su historia Jehová Dios mostró compasión a la nación de Israel, tal como leemos: “Jehová el Dios de sus antepasados siguió enviando avisos contra ellos por medio de sus mensajeros, enviando vez tras vez, porque sentía compasión por su pueblo y por su morada.” Y concerniente a los que hoy le sirven fielmente él dice: “Ciertamente les mostraré compasión, tal como un hombre le muestra compasión a su hijo que le sirve.”—2 Cró. 36:15; Mal. 3:17.
Jesucristo, el Hijo de Jehová Dios, reconoció el valor y la necesidad de mostrar compasión, como se puede ver tanto por sus palabras como por sus acciones. Contrastó al padre compasivo del hijo pródigo con el hermano mayor, que no mostró compasión. También contrastó al buen samaritano que mostró compasión al hombre golpeado, robado y dejado medio muerto en el camino, con el sacerdote y el levita que pasaron por alto a la víctima sin mostrar compasión.—Luc. 10:30-33; 15:20, 27-32, Mod.
Y Jesús practicaba lo que predicaba. En realidad, pudiera decirse que dedicó todo su ministerio terrestre a mostrar compasión a los que padecían necesidad y sufrían espiritual y físicamente. En consecuencia leemos que, “al ver las muchedumbres se compadeció de ellas, porque estaban desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor.” Necesitaban ayuda espiritual y se la dio enseñándoles. ¡Y cuán a menudo mostró compasión por sus necesidades físicas, curando a los enfermos, alimentando a las multitudes y hasta levantando a los muertos, devolviendo personas amadas a otros!—Mat. 9:36; 11:28-30; 14:14; 15:32; 20:34; Mar. 1:41; Luc. 7:13, NR.
¿Cómo puede usted mostrar compasión? Un modo de hacerlo es ayudando a los que hayan sufrido alguna desgracia. Por ejemplo, no hace mucho tiempo, en Brooklyn, una joven se resbaló y cayó en una acera concurrida. Mostró tener dificultad al tratar de levantarse, pero nadie le prestó atención hasta que un matrimonio cristiano llegó y le preguntó: “¿Podríamos ayudarla?” Ella contestó: “Se lo agradecería mucho.” Al ayudarla a levantarse el matrimonio notó que tenía un brazo enyesado. Con anterioridad se había roto la muñeca. ¡Con razón se le hacía difícil ponerse de pie!
Otro modo en que uno puede mostrar compasión es estando dispuesto a perdonar. Jesús puso de relieve esto en su parábola acerca del esclavo a quien se le había perdonado una deuda grande pero que rehusó perdonar una deuda pequeña que otro esclavo le debía a él. El esclavo que no perdonó fue echado a la prisión hasta que pagara todo lo que debía. Aplicando este principio, Jesús dijo: “Del mismo modo también tratará mi Padre celestial con ustedes si no perdonan de corazón cada uno a su hermano.” El consejo del apóstol Pablo está en armonía con esa parábola: “Háganse bondadosos los unos con los otros, tiernamente compasivos, libremente perdonándose unos a otros así como Dios también por Cristo libremente los perdonó a ustedes.”—Mat. 18:23-35; Efe. 4:32.
Los ministros cristianos tienen el privilegio singular de mostrar compasión por medio de llevar las buenas nuevas del reino de Dios a los que tienen hambre y sed de justicia. Tal como sucedió durante el tiempo del ministerio terrestre de Jesús, hoy en día hay muchos que son como ovejas sin pastor.—Mat. 24:14.
¿Qué le ayudará a uno a mostrar compasión? Varias cualidades. Una de ellas es la humildad. Como resultado de ejercer esta cualidad uno no se sentirá superior a los que necesitan ayuda. Otra cualidad es el contentamiento. Impide que uno esté demasiado ocupado para ayudar a los necesitados. Otra cualidad es la empatía. Al grado que uno pueda ponerse en el lugar de otro, a ese grado podrá mostrar compasión. Y la más importante de todas las cualidades es el amor, amor altruista al prójimo, según lo mostró Jesús en su parábola del buen samaritano. Adecuadas aquí son estas palabras del apóstol Juan: “Cualquiera que tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida y contempla a su hermano pasar necesidad y sin embargo le cierra la puerta de sus tiernas compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él?”—1 Juan 3:17.
Sí, en particular el amor altruista, basado en principios, le ayudará a uno a manifestar la hermosa cualidad de la compasión.

martes, 7 de junio de 2011

Atalaya del 1 de enero de 1970, pág. 32

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MINISTERIO DEL CAMPO
Vivimos en un tiempo en que muchas personas se jactan de estar al tanto de asuntos de importancia. Sin embargo, a pesar de los grandes adelantos que se han logrado en el conocimiento científico, la mayoría del la gente no se halla ahora más cerca de Dios. Al contrario, vivimos en una época en que la gran mayoría sabe muy poco acerca de Dios y sus propósitos amorosos. ¡Cuán adecuado sería que éstos se familiarizaran con Dios! (Job 22:21) Hay disponibles muchas excelentes provisiones para ayudar a las personas sinceras que desean familiarizarse con Dios. Durante el mes de enero los que ya están familiarizados con Dios invitarán a otros a aprender acerca de Sus grandiosos propósitos por medio de ofrecerles la suscripción de un año a la revista La Atalaya, junto con tres folletos, por un dólar.
¡MEJOR QUE LA FICCIÓN!
Acaba de incorporarse en el registro de los testigos de Jehová un capítulo sobresaliente en el drama histórico de su obra de predicar, en la forma del nuevo Anuario de los testigos de Jehová para 1970. Y, como siempre, las veintenas de aventuras de la vida real que contiene constituyen un relato sumamente interesante. Usted sonreirá al leer lo que sucedió cuando una niñita siguió a una misionera a la casa de una vecina que se oponía a los Testigos. Pero sentirá que se le aceleran los latidos del corazón cuando lea la experiencia de un Testigo que tuvo que compartir una celda con un cruel bandido ruso y también la de una madre que enemistó a toda su familia con su hijo menor porque éste se hizo testigo de Jehová. Pida su ejemplar. Solo 50c de dólar. También pida su calendario para 1970. Solo 25c de dólar
ESTUDIOS DE “LA ATALAYA” PARA LAS SEMANAS
11 de enero: Dios remunera a los que buscan encarecidamente. Página 8. Cánticos que se usarán: 117, 35.
18 de enero: Jehová Dios, el Oidor de la oración. Página 15. Cánticos que se usarán: 42, 87.

Atalaya del 1 de enero de 1970, págs. 31,32

Preguntas de los lectores
● ¿Por qué dice la Traducción del Nuevo Mundo “epilépticos” en Mateo 4:24, mientras que algunas traducciones dicen “lunáticos”?—P. K., EE. UU.
En la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras este versículo dice: “Y el informe acerca de él salió a toda la Siria; y le trajeron todos los que se hallaban mal, los afligidos de diversas dolencias y tormentos, los endemoniados y epilépticos y paralíticos, y los curó.”—Mat. 4:24.
La palabra griega que se traduce “epilépticos” en Mateo 4:24 y 17:15 es seleniazomai, que significa literalmente “herido por la Luna.” Muchas traducciones más antiguas de la Biblia han usado la palabra correspondiente “lunáticos,” de la palabra latina luna. Sin embargo, ¿transmite adecuadamente el significado correcto “lunáticos”? No, no lo transmite, pues los doctos concuerdan en general en que la enfermedad que se da a entender no es enajenación mental o locura, sino más bien la enfermedad crónica del sistema nervioso central que ahora se llama epilepsia Y el uso de esta palabra griega en literatura no bíblica antigua confirma este entendimiento.
En un tiempo la gente creía que “los ataques epilépticos supuestamente correspondían a las fases de la Luna.” (Word Pictures in the New Testament, por A. T. Robertson, tomo 1, pág. 37) El que ese pensamiento haya estado en boga cuando Mateo escribió su Evangelio o no, no se sabe. Sin embargo, el que él haya usado este término griego común no significa que haya pensado que la Luna causaba o empeoraba la epilepsia, así como hoy la gente no cree que la Luna causa locura cuando usa las palabras “alunado” y “lunático.”
Tomando en cuenta el significado de la palabra griega envuelta, muchas traducciones modernas usan “epilépticos” en Mateo 4:24 o en una nota al pie de la página. (Note la Biblia de Jerusalén en francés, español e inglés.) Así, el modo en que la Traducción del Nuevo Mundo vierte Mateo 4:24 refleja interés en transmitir en habla moderna el significado exacto de la Biblia.
● He oído decir que Moisés recibió la Ley en el día del Pentecostés. ¿Cómo podría haber sido eso, puesto que Éxodo 19:1 dice que los israelitas llegaron a Sinaí al tercer mes después de haber salido de Egipto?—D. S., EE. UU.
La tradición judía identifica de manera muy clara la fiesta del Pentecostés o Shabuóth con la ocasión en que Moisés recibió los Diez Mandamientos. Por ejemplo, leemos: “En el ciclo de memoria histórica judía, Shabuoth es el día del encuentro en Sinaí, cuando Dios se reveló a Moisés y al pueblo judío. Se oyó la Voz que habló los Diez Mandamientos.” (Judaism, rabino A. Hertzberg, redactor, página 118, 1961; vea también The New Jewish Encyclopedia de 1962, página 442.) La Biblia no dice específicamente que esto fue así. Sin embargo, al examinar lo que la Biblia sí dice, podemos ver que la información que presenta deja lugar para esta posibilidad.
La Pascua judía era el 14 de Nisán. Según las fiestas judías, el 15 de Nisán era sábado, y el 16 de Nisán se presentaban las primicias de la cosecha de cebada. Cincuenta días después, el 6 de Siván, los judíos celebraban la fiesta de las semanas, que también se llamaba Pentecostés. Puesto que los meses judíos eran de veintinueve y treinta días, pudiera parecer que el tercer mes después de haber salido de Egipto estaba más allá del tiempo del Pentecostés.—Lev. 23:4-17.
Pero examinemos Éxodo 19:1. Dice: “Al tercer mes después de haber salido los hijos de Israel de la tierra de Egipto, el mismo día, entraron en el desierto de Sinaí.” Note que no dice: ‘tres meses después’ que los israelitas salieron de Egipto, lo cual sería tres meses completos o alrededor de noventa días. Más bien, se incluirían partes de meses. La Pascua cae en el mes judío de Nisán (30 días). El siguiente mes es Iyar (29 días), seguido de Siván (30 días). Los judíos salieron de Egipto en Nisán, de modo que en Siván sería “al tercer mes después” de haber salido. Pero, ¿exactamente cuándo comenzó Moisés a recibir la Ley? ¿Podría ese tiempo corresponder a la fecha establecida más tarde para la celebración de la fiesta de las semanas, o Pentecostés?
Aunque los doctos no están unánimes sobre el punto, es creencia general que se da a entender el 1 de Siván por el comentario: “Al tercer mes . . . el mismo día.” Por ejemplo, el famoso comentarista judío Rashi escribió: “EL MISMO (literalmente, este) DÍA... el día de la Luna Nueva,” que sería el primero del mes. El profesor James G. Murphy escribió: “Ya que el término que se utiliza aquí denota el nuevo mes, y se indica un día preciso, ‘este día,’ podemos llegar a la conclusión segura de que se da a entender el día primero del mes.”
Antes Dios le había dicho a Moisés que adoraría en el monte Sinaí; por eso después que el pueblo acampó, “subió Moisés al Dios verdadero.” (Éxo. 3:12; 19:2, 3) Si el punto de vista expresado antes acerca de Éxodo 19:1 es correcto, esto pudo haber acontecido el 2 ó 3 de Siván. Moisés recibió un mensaje de Jehová. Enseguida llevó éste al pueblo y ellos concordaron en hacer todo lo que Dios había dicho. Finalmente, Moisés llevó las palabras del pueblo de regreso a Jehová, posiblemente el 4 de Siván. Dios le dijo a Moisés que santificara al pueblo “hoy y mañana” y “tienen que hallarse listos para el tercer día,” el cual pudiera ser el 6 de Siván.—Éxo. 19:10, 11.
En consecuencia, cuando al “tercer día” Dios dio los Diez Mandamientos, las leyes fundamentales del pacto de la Ley, eso muy bien podría corresponder exactamente con la fecha en la cual se celebró más tarde el Pentecostés.
Pudiéramos agregar que ciertas costumbres judías envuelven la creencia de que la ocasión en que se dio la Ley corresponde a la fecha del Pentecostés. Algunos judíos adornan sus casas con flores en el Pentecostés, con el propósito declarado de dar testimonio de su gozo debido a poseer la Ley. Y, según The Jewish Encyclopedia, “una costumbre popular en el Pentecostés es comer derivados de la leche y tortas de queso en honor de la Ley, que se asemeja a ‘leche y miel.’”

Atalaya del 1 de enero de 1970, pág. 30

Aprendiendo a vivir en paz
● En Papuasia se celebró una asamblea internacional de los testigos de Jehová a fines de octubre. No pudiendo conseguir un lugar adecuado, los Testigos edificaron su propia población para usarla durante la asamblea. Se reunieron 1.116 personas de muchas tribus y de treinta y una naciones. En un país bien conocido por sus matanzas tribuales, esta asamblea pacífica suministró un excelente ejemplo de cómo la Palabra de Dios cambia la vida de los que la obedecen.
Durante octubre la Asamblea Internacional “Paz en la Tierra” se reunió en Corea, el Japón, Taiwan, Hong Kong, las Filipinas y Australia, además de Papuasia, con una concurrencia combinada que ascendió al máximo de 120.403 personas que oyeron el mensaje de la Biblia sobre la paz. En estas asambleas fue muy emocionante ver que 5.573 personas se bautizaron en símbolo de su dedicación para hacer la voluntad de Jehová Dios.

Atalaya del 1 de enero de 1970, págs. 27-30

Más de medio siglo de servicio satisfaciente
Según lo relató Seth Keith
DESDE donde estaba encaramada en una silla, mientras limpiaba el ropero, mi madre arrojó una revista vieja, arrugada y descolorida por los años. “¡Toma! Quizás ésa sirva para aclarar algunas de las preguntas bíblicas que has estado haciendo. Pero no olvides que tu abuelo Killion siempre decía que la Biblia jamás podría ser entendida. Y su opinión siempre se buscaba.”
En aquel tiempo yo solo era un jovencito. En nuestro hogar de Washington, Indiana, no había verdaderos doctos bíblicos, pero yo estaba intensamente interesado en llegar a entender la Biblia. Esta publicación vieja que mi madre había sacado de las cosas acumuladas a través de los años fue como una luz tenue que habría de brillar con incremento constante en mi vida. Era un número temprano de la revista Zion’s Watch Tower and Herald of Christ’s Presence (La Atalaya).
En 1911 me llegó por medio de un señor que se llamaba Fred Parker un ejemplar del People’s Pulpit y un ejemplar de The Bible Students Monthly, ambos publicados por los Estudiantes de la Biblia, como se conocía entonces a los testigos de Jehová. Una hoja hablaba acerca de la condición de los muertos y la otra insinuaba que la segunda venida de Cristo Jesús estaba por realizarse.
Cuando un señor de nuestro vecindario fue muerto accidentalmente el día después de haber rechazado la invitación de ingresar en la Iglesia Metodista, el predicador dio por sentado que éste había ido a dar a un infierno ardiente, y usó el funeral como oportunidad para recordar a todos el calor que hacía en el infierno. En una discusión posterior el ministro auxiliar citó del Infierno de Dante para apoyar esta doctrina. Eso me disgustó, y desde entonces ya no tuve confianza en la iglesia. En casa yo seguía haciendo surgir la cuestión acerca de la condición de los muertos, hasta que mi hermana buscó de nuevo aquella revista vieja así como los otros papeles de los Estudiantes de la Biblia. En ellos encontramos anunciados seis tomos de los Estudios de las Escrituras y la revista La Atalaya. Los mandamos pedir inmediatamente.
Yo trabajaba en la granja de día y por algún tiempo estudié la Biblia hasta muy de noche. ¡Cuánto me emocioné al averiguar que los propósitos de Dios armonizaban tan bellamente con la verdad y la justicia, así como sus creaciones visibles son fuente de placer para los hombres y las mujeres humildes! Al mismo tiempo me estaba dando cuenta de la gran blasfemia, la deshonra que eran para el nombre de Dios las ridículas enseñanzas tradicionales de la religión supersticiosa. Por supuesto, seguía hablando de las cosas que aprendía, y los vecinos sugirieron que yo estaba perdiendo el juicio. Mi punto de vista era que todo el que pierde su propio juicio y consigue el juicio del Señor sobre cualquier tema va más a la cabeza.
Entretanto me encontré con Fred Parker de nuevo, y asistí con él a la exhibición del “Foto-Drama de la Creación,” una explicación de los propósitos de Dios por medio de transparencias y películas. Entonces nos pusimos a distribuir tratados bíblicos. Especialmente en cualquier lugar donde había una reunión grande de personas echábamos tratados en los autos y en los carruajes tirados por caballos. En 1915 asistí a una asamblea pequeña y tuve el privilegio de conocer y escuchar al pastor Russell, el primer presidente de la Sociedad Watch Tower. Verdaderamente era impresionante el denuedo con que ponía al descubierto los errores religiosos, abogando por quitar todo el cascajo tradicional de sobre el propio Libro de Dios.
EMPRENDIENDO SERVICIO ACTIVO
El año de 1916 fue memorable para mí. A principios de ese año el pastor Russell pronunció un discurso en nuestra ciudad natal y más tarde me invitó a emprender el servicio de repartidor, el servicio de tiempo cabal de repartir Biblias y literatura bíblica, que más tarde se conoció como “servicio de precursor.” El 10 de junio de ese año simbolicé mi dedicación a Dios bautizándome. Emprendí este trabajo de repartidor con un hombre de más experiencia, primero en las cercanías del condado donde yo vivía, después en la región de cobre al norte de Michigan.
Al año siguiente mi compañero y yo fuimos arrestados en Princeton, Indiana. Las autoridades católicas romanas estaban empeñadas en detener la distribución del libro The Finished Mystery. Después de cinco días y cuatro noches el sheriff nos soltó, pues no había ninguna evidencia contra nosotros ni órdenes para nuestro arresto. Entonces, con mi compañero, tuvimos el trabajo de distribuir la hoja Núm. 3 de Kingdom News sobre el tema “Dos grandes batallas en furia,” en la zona de Harrisburgo, Illinois. Eso causó tremenda conmoción. De hecho, más tarde nos enteramos de que la policía estaba esperando para aprehender a dos hombres en la estación del ferrocarril. Sucedió que llegamos tarde, y mi compañero me dijo que saltara a la parte de atrás del tren mientras él compraba nuestros boletos. De modo que la policía no vio a dos hombres juntos.
En una ocasión fuimos a Evansville a oír un discurso por Hugo Riemer, uno de los representantes viajeros de la Sociedad. Él nos dijo que la Sociedad había tenido unos 300 repartidores, pero que todos salvo 56 de ellos habían renunciado. “De modo que sigan adelante y el Señor los bendecirá,” nos dijo. Y eso fue lo que hicimos. Viajamos grandes distancias y en muchos estados, incluso Indiana, Illinois, Kentucky, Arkansas, Texas, Luisiana, Arizona y Nuevo México. Hasta tratamos, sin éxito, de entrar en el país de México.
EN LO MÁS REÑIDO DEL COMBATE
Hoy pocas personas se dan cuenta de la lucha que tuvo que librarse en aquellos días para mantener el derecho de predicar el mensaje de la Biblia. La famosa conferencia de J. F. Rutherford “El mundo ha terminado, millones que ahora viven no morirán jamás,” pareció el preludio de tiempos muy emocionantes, especialmente para los repartidores. Mi compañero y yo tuvimos el gozo de poder trabajar hasta el fin de la I Guerra Mundial. Imagínese el gozo que obtuvimos, también, de las asambleas maravillosas e inspiradoras de esperanza que se celebraron en Cedar Point, Ohio, en 1919 y 1922. ¡Jamás olvidaré la llamada para anunciar el Reino y el celo de la muchedumbre congregada!
Muchos fueron los medios que utilizamos para efectuar la predicación del Reino. A menudo caminábamos; utilizamos bicicletas hasta aproximadamente 1922, y después de eso empezamos a usar autos. Me acuerdo de un viejo carro-casa que utilizábamos; le dimos ese nombre porque arreglamos los asientos de tal manera que podíamos convertirlos en camas. Usábamos el fonógrafo para tocar sermones bíblicos a la gente, y luego vino la máquina eléctrica para tocar discos grabados de cuarenta y un centímetros por sistema sonoro.
Una vez, al trabajar en Harrisburgo, Arkansas, mientras iba por la calle ofreciendo literatura a los amos de casa un señor me preguntó si yo era Estudiante de la Biblia. Al responderle afirmativamente pareció emocionarse mucho, y me preguntó si tenía el libro Enemigos. Le dije que tenía uno en el auto, y mientras caminábamos prorrumpió: “¡Vea aquella aguja alta allí! Esa es la iglesia bautista, y yo predico allí. Soy funcionario de la ley. Cuando estuve en Luisiana, nosotros los de la Legión Americana destruimos las casas de cuarenta testigos de Jehová.”
Diciendo eso, me llevó a la cárcel y me metió en una celda que tenía solo un pedazo de metal por litera y dos frazadas. Yo estaba cansado y pronto me quedé profundamente dormido de todas maneras. Sucedió que era la Víspera de Navidad, y a eso de las 10:00 p.m. se llenó la cárcel de borrachos. Durante la noche desperté debido a un hombre que gritaba y lloraba. Padecía de delírium tremens. ¡Qué alivio sentí cuando, por la mañana, me llevaron al sheriff y me soltaron después de interrogarme!
Mientras servía en las regiones cálidas y húmedas de Arkansas, enfermé. El doctor dijo que lo que tenía era tuberculosis cohibida y recomendó que me mudara a la parte occidental de Texas. Allí disfruté de muchas ocasiones emocionantes, pues la cuestión del saludo a la bandera había excitado a la gente y se hallaban en cierto estado de frenesí. En Menard, Texas, recuerdo que dos hombres frenéticos lograron encarcelarme y fui condenado a pagar una multa de 200 dólares y los gastos. Se hicieron arreglos para que uno de mis amigos fuera a San Ángelo y obtuviera una fianza para mí. Sin embargo, cuando la trajo de regreso los funcionarios dijeron que solo la aceptarían después que yo pagara mi multa. Les dije que me quedaría allí antes de pagar una multa injusta. Sin embargo, mi amigo bien intencionado hizo un arreglo con ellos para descartar la multa de 200 dólares si yo únicamente pagaba los gastos.
Mi salud iba empeorando en ese tiempo, de modo que los amigos me persuadieron a ir a un sanatorio para un examen. Al hacerme el examen resultó que yo era un caso demasiado crónico para ellos. Alegaron que no aceptarían a nadie de más de sesenta años de edad. Cuando les indiqué que yo solo tenía cincuenta y nueve no les importó. De cualquier manera, decidí ir y vivir al aire libre ese invierno.
En el otoño de 1944, la Sociedad Watch Tower me asignó a Pecos, Texas. A los predicadores locales no les gustó que yo predicara acerca del reino de Dios y excitaron a las autoridades. En total se me debe haber arrestado seis veces en la zona de Pecos. Trataron de hacerme decir que yo estaba vendiendo literatura. Rehusé, puesto que se trataba de aceptar contribuciones pequeñas que de ninguna manera reflejaban el valor completo de la literatura bíblica que dejábamos con la gente. En el segundo arresto una anciana, ella misma también Testigo, se levantó de su lecho de enferma y viajó en auto sesenta kilómetros para sacarnos con fianza.
Durante todas estas experiencias fue verdaderamente maravilloso el sentido de satisfacción que experimentábamos. Sabíamos que estábamos haciendo el mayor esfuerzo posible por servir a Jehová Dios y promover el estudio de la Biblia con su mensaje de esperanza. Nos regocijábamos de ser contados dignos de sufrir por causa de la justicia.—1 Ped. 2:19, 20.
Funcionarios despóticos mostraban su prejuicio y su odio a cualesquiera que demandaran sus derechos ordinarios como ciudadanos. Cuando fuimos a predicar en Tombstone, Arizona, por ejemplo, se nos dijo que si pagábamos una cuota de tres dólares por una licencia todo estaría bien. Por supuesto, rehusamos, puesto que nuestra obra en ningún sentido era comercial. La tercera vez que nos presentamos ante cierto juez, nos dijo que éramos peores que cualesquier criminales y asesinos. ¿No le parece extraño este lenguaje cuando se considera que se dirigió a personas cuyo único delito era predicar las buenas nuevas del reino de Dios?
Recuerdo que en una población me arrestaron simplemente porque pregunté la dirección de un Testigo que vivía allí. El alguacil me dijo que me arrestaría cada vez que me presentara en su población. Esperaba que tan pronto como yo fuera puesto en libertad abandonaría el distrito. Pero quedó desilusionado. Hizo que me impusieran una multa, y cuando rehusé pagar la multa, entonces fui echado en una celda asquerosa. Unos cuantos días después entró el sheriff y dijo que si me salía del condado me soltarían. Le recordé que había sido encarcelado ilegalmente y le dije que jamás saldría bajo tales condiciones. Finalmente me dejó salir, sin condiciones.
CAUSA DE SATISFACCIÓN, DE GOZO
Todas aquellas experiencias fueron fuentes de intensa satisfacción, sí, hasta de gozo, en aquel tiempo, pues, ¿no se les advirtió a los seguidores de Jesús que si seguían la dirección de su Amo recibirían el mismo trato que él recibió? (Juan 17:14) Y, por supuesto, todo el maltrato que recibíamos no era nada en comparación con el gozo de que disfrutábamos cuando personas humildes respondían al mensaje que les llevábamos y mostraban su aprecio al extendernos ‘el vaso de agua fría’ que menciona el Señor Jesús. (Mat. 10:42) Y siempre fue conmovedor notar las evidencias de que el Rey entronizado escogido por Dios ya estaba efectuando su magnífica obra de separación, y meditar en el hecho de que éramos instrumentos humildes en su mano.—Mat. 25:31-33.
Es verdad que la edad ha reducido grandemente mi habilidad física. Ahora tengo más de ochenta y seis años. Y si permito que mi mente piense detenidamente en esto puedo desanimarme bastante. Pero me consuelo con el conocimiento de que nuestro Padre celestial nos conoce mejor que nosotros mismos. Él conoce nuestras dolencias, y conoce el anhelo que tenemos de poder servir de alguna manera pequeña en el interés de su Reino; quizás de poder animar a alguien que esté físicamente mejor capacitado para predicar y enseñar hoy día. Y Jehová es bueno para con sus siervos. ¡Vea cómo ha levantado una multitud de proclamadores del Reino para intensificar la testificación entre las naciones en estos “últimos días”! ¡Cuán satisfaciente es saber que estamos en los días del cumplimiento de la profecía: “El pequeño mismo llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa. Yo mismo, Jehová, lo aceleraré a su propio tiempo”!—Isa. 60:22.
(Algún tiempo después de este relato, Seth Keith terminó su derrotero terrestre confiando en que ‘las cosas que hizo irían junto con él,’ porque tenía la esperanza de participar con Cristo en el reino celestial.—Rev. 14:13.)

Atalaya del 1 de enero de 1970, págs. 23-26

Guárdese de “excesos con vino”
VINO... ¡qué maravilloso don de parte de nuestro Creador, Jehová Dios! Él fue quien hizo las deliciosas uvas y otras frutas, sí, las hizo de modo que casi revientan de dulzura cuando están maduras, y combinó en ellas ésteres y ácidos para aroma, sabor y perfume. Jehová Dios también estableció las leyes de la química mediante las cuales estos azúcares de las frutas pueden ser desintegrados por fermentación en alcohol. Además de eso, Jehová hizo los microorganismos que se llaman levaduras, tan necesarios como catalizadores en el proceso de la fermentación, y hasta revistió el hollejo de las uvas maduras con el polvo fino de estas células de levadura. ¡Verdaderamente todo el ciclo, desde la fruta hasta un vino añejo, refleja la sabiduría y benignidad de nuestro magnífico Creador!
Sin embargo, si nosotros en cambio mostramos sabiduría semejante prestaremos atención a las instrucciones de Jehová sobre cómo se debe usar esta bebida selecta, para no abusar de ella. Esto significa que nos guardaremos del uso excesivo y abusivo del vino. (1 Ped. 4:3) También hará aumentar nuestro aprecio de este producto singular de la vid el tener un poco de información básica sobre la historia y los usos del vino.
HISTORIA BÍBLICA DE ESTA BEBIDA ÚTIL
La historia registrada de la elaboración del vino tiene más de cuatro mil trescientos años, y el relato más antiguo nos dice que Noé plantó una viña después del Diluvio e hizo vino de sus uvas. (Gén. 9:20, 21) Desde los tiempos más tempranos esta bebida se ha usado a la hora de las comidas. (Gén. 27:25; Ecl. 9:7) El vino, el pan y otros alimentos a menudo se mencionan juntos. (1 Sam. 16:20; Cant. de Cant. 5:1; Isa. 22:13; 55:1) Melquisedec puso “pan y vino” delante de Abrahán. (Gén. 14:18-20) Jesús bebió vino con sus comidas cuando estaba disponible.—Mat. 11:19; Luc. 7:34.
El vino constituía una parte muy importante de las celebraciones especiales... banquetes (Est. 1:7; 5:6; 7:2, 7, 8; Dan. 5:1, 2, 4), banquetes de bodas (Juan 2:3, 9, 10; 4:46), y otras festividades. (1 Cró. 12:39, 40; Job 1:13, 18) Las proveedurías reales estaban abastecidas de vinos (1 Cró. 27:27; 2 Cró. 11:11); el rey Salomón tenía su “casa del vino” (Cant. de Cant. 2:4); era la bebida que acostumbraban tener reyes y gobernadores. (Neh. 2:1; 5:15, 18; Dan. 1:5, 8, 16) Los viajeros lo incluían a menudo en sus provisiones para el viaje.—Jos. 9:4, 13; Jue. 19:19.
Esta es una bebida que se puede guardar por años, que hasta mejora en calidad con los años, haciéndose más suave, más doncel. En realidad, es la única bebida que mejora después de ser embotellada. Por esta razón, y debido a su uso extenso, el vino llegó a ser un artículo de comercio (Neh. 13:15), y el “vino de Helbón” (preferido por los reyes de Persia) y el “vino del Líbano” fueron particularmente famosos.—Eze. 27:18; Ose. 14:7.
Salomón usó vino como medio de paga por materiales que se usaron en la construcción del templo. (2 Cró. 2:8-10, 15) Se consideraba un excelente regalo para los superiores de uno (1 Sam. 25:18; 2 Sam. 16:1, 2), y se incluía en la contribución del décimo que se daba para sostener a los sacerdotes y levitas. (Deu. 18:3, 4; 2 Cró. 31:4, 5; Neh. 10:37, 39; 13:5, 12) Adecuadamente, el vino estaba entre las cosas selectas que se le ofrecían a Jehová cuando se le hacían sacrificios en adoración. (Éxo. 29:38, 40; Lev. 23:13; Núm. 15:5, 7, 10; 28:14; 1 Sam. 1:24; 10:3; Ose. 9:4) Sin embargo, al ofrecerlo no se imitaba la adoración pagana de Dionisos (Baco) y el derrame de libaciones a otros dioses.—Deu. 32:37, 38; Isa. 57:6; 65:11; Jer. 7:18; 19:13.
El vino al principio no era parte de la cena de la Pascua, sino que se agregó después, quizás después que los israelitas regresaron del destierro en Babilonia. Por lo tanto estaba en la mesa cuando Jesús celebró por última vez la Pascua con los doce apóstoles, y a él le fue conveniente usarlo al instituir el memorial de su muerte. La roja “sangre de uvas” fue una representación adecuada de la propia sangre de sacrificio de Jesús derramada a favor de la humanidad. En aquella ocasión Jesús se refirió al vino como “este producto de la vid,” y dado que esto era posiblemente siete meses después de la cosecha de las uvas, no puede haber duda de que era zumo fermentado de la vid.—Gén. 49:11; Mat. 26:18, 27-29.
Como informó el médico Lucas, el vino tenía cierto valor medicinal como antiséptico y desinfectante ligero. (Luc. 10:34) De modo que ésta es una bebida que tiene valor medicinal y también sabor agradable. La Biblia lo recomienda como remedio curativo en casos de ciertos trastornos intestinales ocasionados por beber agua mala. Se observaba que la gente que bebía vino no padecía de enfermedades asociadas con el agua contaminada. Por consiguiente, Pablo aconsejó a Timoteo: “Ya no bebas agua, sino usa un poco de vino a causa de tu estómago y de tus frecuentes casos de enfermedad.” (1 Tim. 5:23) El hecho de que éste fue consejo médico sano lo apoya esto que escribió el Dr. Salvatore P. Lucia, profesor de medicina de la Escuela de Medicina de la Universidad de California:
“El vino es la más antigua bebida dietética y el más importante agente medicinal en uso continuo a través de la historia de la humanidad. . . . En realidad, pocas otras sustancias disponibles al hombre se han recomendado tan extensamente por sus facultades curativas como los vinos.”
Respecto a su eficacia para combatir diversos males intestinales esta misma autoridad dice:
“El vino se usa extensamente en el tratamiento de las enfermedades del sistema digestivo. Se ha descubierto que es particularmente provechoso en la anorexia, la hipoclorhidria sin gastritis y la dispepsia hiposténica. La insuficiencia hepática secundaria responde favorablemente al vino blanco de mesa seco no adulterado. El contenido de tanino y las propiedades antisépticas ligeras del vino lo hacen valioso en el tratamiento del cólico intestinal, la colitis mucosa, el estreñimiento espasmódico, la diarrea y muchas enfermedades infecciosas del sistema gastrointestinal.”—Wine as Food and Medicine, págs. 5, 58.
Por lo antedicho es evidente que el vino realmente es uno de los dones maravillosos que están incluidos entre las otras bendiciones terrestres de Jehová para la humanidad. El vino “regocija a Dios y a hombres”; “regocija el corazón del hombre mortal”; pone el corazón en “humor alegre.” (Jue. 9:13; Sal. 104:15; Est. 1:10; 2 Sam. 13:28; Ecl. 2:3; 10:19; Zac. 10:7) Por consiguiente, Daniel cuando estuvo de duelo no bebió vino. (Dan. 10:2, 3) Un abastecimiento abundante de vino, simbolizado por la “vid” en la expresión que se repite tan a menudo ‘sentados bajo su propia vid y su propia higuera,’ denota prosperidad y seguridad bajo la administración justa de Jehová. (1 Rey. 4:25; 2 Rey. 18:31; Isa. 36:16; Miq. 4:4; Zac. 3:10) El vino también se incluye en las ‘bendiciones de la restauración’ prometidas por Jehová. (Joel 3:18; Amós 9:13, 14; Zac. 9:17) Sin embargo, dichas bendiciones dependen de la fidelidad a Jehová y de la obediencia estricta a sus requisitos justos. La desobediencia significa lo contrario: calamidad y desolación con poco o ningún vino.—Deu. 28:39; Isa. 24:7-11; Amós 5:11; Miq. 6:15; Sof. 1:13; Ageo 1:11.
GUÁRDESE DE LA BORRACHERA
La moderación en todo es un principio bíblico. Ni siquiera la miel está exceptuada... en moderación es buena; el comer demasiado de ella es perjudicial. (Pro. 25:27) Lo mismo aplica a los dones de Jehová de vino y otras bebidas alcohólicas. Estos también tienen que usarse como él lo manda. El beber en demasía y el desatender los principios bíblicos al usar estas provisiones trae la desaprobación de Jehová y lleva a libertinaje y muerte. La Biblia se expresa muy enfáticamente sobre este asunto, tanto en sus preceptos como en sus ejemplos.—Pro. 23:29-31.
El vino y el uso apropiado de él no se censuran, pero la Biblia prohíbe la borrachera y condena la falta de gobierno de uno mismo. “¡Ay de los que están levantándose muy de mañana para buscar solo licor embriagante, que van quedándose hasta tarde en la oscuridad nocturna de modo que el vino mismo los inflama!” (Isa. 5:11) “¿Quién tiene el ¡ay!? ¿Quién tiene desasosiego? ¿Quién tiene contiendas? ¿Quién tiene preocupación? ¿Quién tiene heridas sin causa? ¿Quién tiene deslustre de ojos? Los que se quedan largo tiempo con el vino, los que entran en busca de vino mezclado.” (Pro. 23:29, 30) “No llegues a estar entre los que beben vino en exceso,” pues un exceso de alcohol causa “pobreza,” “adormecimiento,” ‘quita el buen motivo,’ causa “furia,” hace que uno ‘holgazanee,’ o que cause ‘alboroto.’—Pro. 23:20, 21; Ose. 4:11; 7:5, 14; Zac. 9:15.
Aunque cantidades moderadas de vino son provechosas como alimento y medicina, cantidades excesivas producen una condición de borrachera en la que uno queda vencido y pierde el control de la mente y el cuerpo. (Sal. 60:3; 78:65; Jer. 23:9; Joel 1:5) Los excesos, escribió el sabio, son ‘justamente como mordida de serpiente, justamente como veneno de víbora,’ y causan cirrosis del hígado y delírium tremens mental, aun hasta el grado de matar al borracho. (Pro. 23:32) La persona que le tiene un amor insaciable al vino de seguro también viene a parar en pobreza, pues no puede trabajar, al no ser confiable.—Pro. 21:17.
La Biblia también nos provee ejemplos que nos advierten contra el uso incorrecto del vino y otras bebidas alcohólicas. Parece que Noé inadvertidamente se embriagó, lo cual a su vez llevó a que tuvieran lugar graves actos indecorosos. (Gén. 9:20-27) Habiéndosele emborrachado con vino, Lot no supo, cuando ello aconteció, que había engendrado los hijos de sus dos hijas. (Gén. 19:32-38) De los “borrachos de Efraín” se dice que “se han extraviado en su ver, han trastabillado en cuanto a decisión.” (Isa. 28:1, 7) Nabal fue un ejemplo de un borrachín que ‘no servía para nada’ con poco o nada de gobierno de sí mismo.—1 Sam. 25:25, 36.
LOS CRISTIANOS ESPECIALMENTE DEBEN TENER CUIDADO
El borracho se inclina a ser alborotador, desenfrenado, ruidoso y ridículo en sus acciones. (Sal. 107:27; Pro. 20:1; Isa. 19:14) En consecuencia, la práctica de la borrachera no se puede tolerar en la congregación cristiana. Por lo tanto, los individuos que ingresan en la congregación cristiana dejan a un lado las “obras de la carne,” incluso “borracheras, diversiones estrepitosas y cosas semejantes,” sabiendo muy bien que ‘los borrachos no heredarán el reino de Dios.’ (Gál. 5:19-21; 1 Cor. 6:10) “Porque basta el tiempo que ha pasado,” escribe el apóstol Pedro a los cristianos, “para que ustedes hayan obrado la voluntad de las naciones cuando procedían en hechos de conducta relajada, lujurias, excesos con vino, diversiones estrepitosas, partidas de beber.” (1 Ped. 4:3) “No anden emborrachándose con vino, en lo cual hay disolución,” es el mandato. (Efe. 5:18) Moderación y juicio sano se requieren de todos los que son de la congregación... de los superintendentes, de los siervos ministeriales, de los hombres y mujeres ancianos así como de los más jóvenes.—1 Tim. 3:1-3, 8; Tito 1:6, 7; 2:2-4, 6.
Contrario a las opiniones erróneas de algunos, los licores alcohólicos no son estimulantes para la mente, sino que en realidad son sedantes y deprimentes del sistema nervioso central. “Den ustedes licor embriagante al que está a punto de perecer y vino a los que están amargados de alma,” no como un estimulante de la mente para hacerlos más conscientes de su dolor, sino más bien, para que olviden sus dificultades. (Pro. 31:6, 7) La antigua costumbre de dar a los criminales vino con narcótico para embotar el dolor de la ejecución quizás explique por qué los soldados romanos le ofrecieron vino con narcótico a Jesús cuando lo iban a fijar en el madero.—Mar. 15:23.
Debido a que las bebidas alcohólicas son deprimentes Jehová les prohibió a los sacerdotes y levitas tomarlas, cuando estuvieran en servicio en el tabernáculo o templo, aun en pequeñas cantidades, bajo pena de muerte. (Lev. 10:9; Eze. 44:21) Cuando no estaban en servicio podían beber con moderación. (1 Cró. 9:29) También era disposición reglamentaria divina que los nazareos que estaban bajo voto no bebieran alcohol. (Núm. 6:2-4, 13-20; Amós 2:12) Debido a que Sansón habría de ser nazareo desde que naciera, a su madre ni siquiera se le permitió beber vino o licor durante su preñez. (Jue. 13:4, 5, 7, 14) Cuando desempeñan su cargo, “no es para los reyes beber vino ni para los funcionarios encumbrados decir: ‘¿Dónde hay licor embriagante?’” para que no ‘se olviden de lo que está decretado y perviertan la causa de cualquiera de los hijos de la aflicción.’ (Pro. 31:4, 5) De modo semejante, como ya se mencionó, los siervos ministeriales de la congregación cristiana “igualmente deben ser serios, . . . no dados mucho vino.”—1 Tim. 3:8, 9.
¿HAY QUE ABSTENERSE POR COMPLETO?
Sí, a veces. Se dice que el alcoholismo es una enfermedad en la que la víctima siente un constante apremio por tomar bebidas alcohólicas y que éste es más fuerte que su fuerza de voluntad para desistir de ello. Las personas que son afectadas así deben abstenerse por completo para que el impulso a los excesos no las venza. Hay otros casos en que el beber alcohol, aun en cantidades pequeñas, es desacertado y perjudicial para la salud de uno. También hay ocasiones en que uno debe abstenerse de beber licores embriagantes para no ser causa de tropiezo para otros, por amor y consideración a la conciencia de otros, como declaró el apóstol Pablo (Rom. 14:21) Recuerde, las “expresiones de cariño son mejores que el vino.” (Cant. de Cant. 1:2, 4; 4:10) Después de todo, las bebidas alcohólicas no son una necesidad. Durante cuarenta años los israelitas no bebieron vino ni bebida espirituosa. (Deu. 29:5, 6) Después de haberse abstenido de beber vino durante casi 300 años los recabitas fueron elogiados por su fidelidad. (Jer. 35:2-19) La abstinencia mientras llevaron la vida de nazareos no restó de la salud y fuerza ya fuera del hombre fuerte Sansón ni del robusto Juan el Bautista.—Núm. 6:1-4; Jue. 16:17; Mat. 11:18; Luc. 1:15; 7:33.
De modo que si a usted le es mejor abstenerse, enhorabuena. Pero si usted puede disfrutar de este don bueno procedente de Jehová, hágalo en ocasiones y lugares apropiados y de acuerdo con las leyes divinas de moderación.