martes, 7 de junio de 2011

Atalaya del 1 de enero de 1970, págs. 31,32

Preguntas de los lectores
● ¿Por qué dice la Traducción del Nuevo Mundo “epilépticos” en Mateo 4:24, mientras que algunas traducciones dicen “lunáticos”?—P. K., EE. UU.
En la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras este versículo dice: “Y el informe acerca de él salió a toda la Siria; y le trajeron todos los que se hallaban mal, los afligidos de diversas dolencias y tormentos, los endemoniados y epilépticos y paralíticos, y los curó.”—Mat. 4:24.
La palabra griega que se traduce “epilépticos” en Mateo 4:24 y 17:15 es seleniazomai, que significa literalmente “herido por la Luna.” Muchas traducciones más antiguas de la Biblia han usado la palabra correspondiente “lunáticos,” de la palabra latina luna. Sin embargo, ¿transmite adecuadamente el significado correcto “lunáticos”? No, no lo transmite, pues los doctos concuerdan en general en que la enfermedad que se da a entender no es enajenación mental o locura, sino más bien la enfermedad crónica del sistema nervioso central que ahora se llama epilepsia Y el uso de esta palabra griega en literatura no bíblica antigua confirma este entendimiento.
En un tiempo la gente creía que “los ataques epilépticos supuestamente correspondían a las fases de la Luna.” (Word Pictures in the New Testament, por A. T. Robertson, tomo 1, pág. 37) El que ese pensamiento haya estado en boga cuando Mateo escribió su Evangelio o no, no se sabe. Sin embargo, el que él haya usado este término griego común no significa que haya pensado que la Luna causaba o empeoraba la epilepsia, así como hoy la gente no cree que la Luna causa locura cuando usa las palabras “alunado” y “lunático.”
Tomando en cuenta el significado de la palabra griega envuelta, muchas traducciones modernas usan “epilépticos” en Mateo 4:24 o en una nota al pie de la página. (Note la Biblia de Jerusalén en francés, español e inglés.) Así, el modo en que la Traducción del Nuevo Mundo vierte Mateo 4:24 refleja interés en transmitir en habla moderna el significado exacto de la Biblia.
● He oído decir que Moisés recibió la Ley en el día del Pentecostés. ¿Cómo podría haber sido eso, puesto que Éxodo 19:1 dice que los israelitas llegaron a Sinaí al tercer mes después de haber salido de Egipto?—D. S., EE. UU.
La tradición judía identifica de manera muy clara la fiesta del Pentecostés o Shabuóth con la ocasión en que Moisés recibió los Diez Mandamientos. Por ejemplo, leemos: “En el ciclo de memoria histórica judía, Shabuoth es el día del encuentro en Sinaí, cuando Dios se reveló a Moisés y al pueblo judío. Se oyó la Voz que habló los Diez Mandamientos.” (Judaism, rabino A. Hertzberg, redactor, página 118, 1961; vea también The New Jewish Encyclopedia de 1962, página 442.) La Biblia no dice específicamente que esto fue así. Sin embargo, al examinar lo que la Biblia sí dice, podemos ver que la información que presenta deja lugar para esta posibilidad.
La Pascua judía era el 14 de Nisán. Según las fiestas judías, el 15 de Nisán era sábado, y el 16 de Nisán se presentaban las primicias de la cosecha de cebada. Cincuenta días después, el 6 de Siván, los judíos celebraban la fiesta de las semanas, que también se llamaba Pentecostés. Puesto que los meses judíos eran de veintinueve y treinta días, pudiera parecer que el tercer mes después de haber salido de Egipto estaba más allá del tiempo del Pentecostés.—Lev. 23:4-17.
Pero examinemos Éxodo 19:1. Dice: “Al tercer mes después de haber salido los hijos de Israel de la tierra de Egipto, el mismo día, entraron en el desierto de Sinaí.” Note que no dice: ‘tres meses después’ que los israelitas salieron de Egipto, lo cual sería tres meses completos o alrededor de noventa días. Más bien, se incluirían partes de meses. La Pascua cae en el mes judío de Nisán (30 días). El siguiente mes es Iyar (29 días), seguido de Siván (30 días). Los judíos salieron de Egipto en Nisán, de modo que en Siván sería “al tercer mes después” de haber salido. Pero, ¿exactamente cuándo comenzó Moisés a recibir la Ley? ¿Podría ese tiempo corresponder a la fecha establecida más tarde para la celebración de la fiesta de las semanas, o Pentecostés?
Aunque los doctos no están unánimes sobre el punto, es creencia general que se da a entender el 1 de Siván por el comentario: “Al tercer mes . . . el mismo día.” Por ejemplo, el famoso comentarista judío Rashi escribió: “EL MISMO (literalmente, este) DÍA... el día de la Luna Nueva,” que sería el primero del mes. El profesor James G. Murphy escribió: “Ya que el término que se utiliza aquí denota el nuevo mes, y se indica un día preciso, ‘este día,’ podemos llegar a la conclusión segura de que se da a entender el día primero del mes.”
Antes Dios le había dicho a Moisés que adoraría en el monte Sinaí; por eso después que el pueblo acampó, “subió Moisés al Dios verdadero.” (Éxo. 3:12; 19:2, 3) Si el punto de vista expresado antes acerca de Éxodo 19:1 es correcto, esto pudo haber acontecido el 2 ó 3 de Siván. Moisés recibió un mensaje de Jehová. Enseguida llevó éste al pueblo y ellos concordaron en hacer todo lo que Dios había dicho. Finalmente, Moisés llevó las palabras del pueblo de regreso a Jehová, posiblemente el 4 de Siván. Dios le dijo a Moisés que santificara al pueblo “hoy y mañana” y “tienen que hallarse listos para el tercer día,” el cual pudiera ser el 6 de Siván.—Éxo. 19:10, 11.
En consecuencia, cuando al “tercer día” Dios dio los Diez Mandamientos, las leyes fundamentales del pacto de la Ley, eso muy bien podría corresponder exactamente con la fecha en la cual se celebró más tarde el Pentecostés.
Pudiéramos agregar que ciertas costumbres judías envuelven la creencia de que la ocasión en que se dio la Ley corresponde a la fecha del Pentecostés. Algunos judíos adornan sus casas con flores en el Pentecostés, con el propósito declarado de dar testimonio de su gozo debido a poseer la Ley. Y, según The Jewish Encyclopedia, “una costumbre popular en el Pentecostés es comer derivados de la leche y tortas de queso en honor de la Ley, que se asemeja a ‘leche y miel.’”

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